Las ayudas subvencionan el cien por cien de las inversiones
La Comunidad Autónoma destina este 2021 una inversión de 3,2 millones de euros a la cuarta convocatoria de Grupos Operativos de Innovación, presentada la pasada semana en el Museo de las Claras en un acto presidido por el consejero de Agricultura, Antonio Luengo, y que contó con la asistencia de representantes de organizaciones y entidades del sector agroalimentario de la Región.
El presidente de Fecoam, Santiago Martínez explicó durante la presentación que «las cooperativas agrarias de la Región apuestan desde hace muchos años por la innovación y adaptación constante de sus empresas a los nuevos mercados y al desarrollo de buenas prácticas agrícolas, que permitan seguir produciendo con una altísima calidad pero respetando el medioambiente e investigando en técnicas y herramientas más sostenibles y rentables que repercuten en beneficio de toda la sociedad».
Así, como explican desde el Gobierno Regional, «los grupos operativos se constituyen con la finalidad de desarrollar proyectos de innovación necesarios para resolver una cuestión concreta, y aglutinan a agricultores, gestores forestales, comunidades rurales, investigadores, asesores, ONG, empresas y demás partes interesadas en la innovación en el sector agrario. La investigación aplicada a la agricultura ha permitido que nuestra Región se sitúe a la cabeza mundial en innovación agroalimentaria. Y, lo que es más importante, esa investigación en el sector agro contribuye a una profesionalización del sector y, por tanto, a encontrar de forma continua perfiles más técnicos en las explotaciones agrarias», explicó el consejero.
Antonio Luengo subrayó que la innovación y la transferencia de conocimientos «son ejes transversales de nuestras políticas para mejorar y promover modelos de producción y de consumo coherentes y medioambientalmente sostenibles, que den respuesta a las demandas de los mercados y de la sociedad, y en ese terreno, las aportaciones de los grupos operativos resultan fundamentales para llevar al terreno y a la práctica los frutos de este trabajo innovador».
«La innovación siempre va asociada a la mejora continua y a la eficiencia, y eso se traduce directamente en competitividad. Nuestros agricultores tienen presente tanto la escasez de recursos hídricos como la vulnerabilidad de la zona, por lo que en los últimos años se ha trabajado para poder mantener o, incluso, incrementar sus producciones, con menos recursos, monitorizando todo el proceso de cultivo para poder tener más información sobre las necesidades de la planta en cada momento y, en esa línea es en la que debemos seguir trabajando, reducir el agua, reducir el uso de fertilizantes y minimizar los residuos y los desperdicios», explicó el responsable de Agricultura.



